30-5-2008
El Estado de Nueva York, en una polémica que abre la vía a una profunda transformación de los modelos de pareja en Estados Unidos, va a reconocer oficialmente los matrimonios homosexuales celebrados fuera de sus fronteras, según anunció la noche del miércoles la oficina del gobernador David Paterson. Las agencias que administran las declaraciones de impuestos, la cobertura médica, las adopciones y los beneficios sociales de Nueva York tienen la orden inmediata de tratar en igualdad de condiciones las uniones civiles heterosexuales y homosexuales.
El matrimonio homosexual no es legal en Nueva York, aunque el Tribunal de Apelaciones de ese Estado ha dicho recientemente que legalizarlo depende del Congreso local, tal y como revela un informe interno de la oficina de Paterson fechado el pasado 14 de mayo. El Senado neoyorquino está controlado por el Partido Republicano, que se opone a la aprobación de este tipo de uniones. Paterson, que como congresista trabajó con numerosos abogados de la causa gay, ha decidido que si no puede aprobar el matrimonio, al menos aceptará los celebrados en otros lugares.
En su informe de la oficina del gobernador se cita el caso de Patricia Martínez, de Rochester, a cuya esposa su empleador le negaba el beneficio de concederle un seguro médico familiar por ser la suya una unión homosexual celebrada en Canadá. Martínez llegó a la corte de apelaciones, que falló a su favor e instó al Gobierno del Estado a “respetar la legislación en materia de derechos humanos”, ya que durante años se han “reconocido en Nueva York los matrimonios celebrados en el extranjero”.

No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo